A pesar de la sospecha del arreglo entre Juan y Valerio o una estafa mayor de Marco hacia Juan, ninguna de las informaciones dadas nos puede permitir afirmar tal cosa, incluso si el desenlace no existiera a nadie se le ocurriría pensar en algo similar.
Es justamente esa la capacidad para disimular que posee este relato más un sorpresivo desenlace, el gran atractivo de Nueve Reinas. El espectador es engañado de forma imperceptible. La víctima verdadera, quien fue engañado completamente de manera insospechable es el público, ya que para éste resulta imposible advertir el trasfondo real de la maniobra oculta tras la estafa. Todos los personajes y escenas, juegan a hacer representaciones de lo que no es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario